JavaScript Disabled. For a better experience on this website please enable JavaScript in your browser.
14131 Seneca Road, Darnestown, Maryland 20874 | 301 869 0940 | F: 301 869 0942
Nov
25

Sunday Thoughts from Our Pastors

Today is the last Sunday of the liturgical year and we dedicate it to Jesus in a special way. It is the solemnity of Christ the King. This solemnity is a newcomer in the Church’s calendar. Pope Pius XI added it to the calendar in 1925. Pope Paul VI gave the official title as Our Jesus Christ, King of the Universe in 1969. Pope Pius XI intended this feast to be an antidote to the poison of secularism, which was spreading at that time. Some countries were struggling against the anti-Catholic ideas of communism and fascism. Some other affluent democratic countries were simply losing interest in religion and giving over their lives to the pursuit of pleasure. Yet, Pius remained hopeful, writing that “when once men recognize, both in private and public life, that Christ is King, society will, at last, receive the great blessings of real liberty, well-ordered discipline, peace, and harmony.” The challenges that Pius XI faced in society at that time are not different from the challenges our society faces today. Secularism, loss of interest in God, the greedy pursuit of money and pleasure are the main priorities for some people today. At the end of this liturgical year, we can reflect on our lives and see the priorities that occupy most of our efforts and time in our daily lives. For some people, secularism grows even stronger today because of our attachment to a world of media, internet, and smartphones. These distractions sometimes occupy time and effort that we could spend in spiritual growth.

It is necessary to celebrate this feast of Christ the King to place Christ crucified at the center of our lives. He died for our sins and weaknesses so that we may be freed from the poison of sin and spiritual death. Only in this way, we may attain the true freedom of the children of God to feed our spirit, soul, and body with the true wealth and wisdom that comes from our mother the Church. Let us long to live in the kingdom of our heavenly Father, as the repentant thief desired at the side of Jesus: “Lord, remember me when you come into your kingdom.”Every time we pray the Our Father, we ask God “thy kingdom come.” These are two instances that remind us that our kingdom is heavenly rather than the kingdom of this world with its secular ideals of society, namely, money and pleasures. Jesus reigns over the world by climbing the cross and giving himself up for our sins. All those who welcome Jesus as their King of the Universe may also accept the daily sufferings in serving the poor and those who do not know Christ. In this way, we can give witness to our faith even to the point of death. This is how we may also reign over our sins and death together with Christ.

 

(Spanish translation) 

Hoy es el úlƟmo domingo del año litúrgico y se lo dedicamos a Jesús de una manera especial. Es la solemnidad de Cristo Rey del Universo. Esta solemnidad es relaƟvamente reciente en el calendario de la Iglesia. El Papa Pío XI lo agregó al calendario en 1925. El Papa Pablo VI le dio el ơtulo oficial de Nuestro Jesucristo, Rey del Universo en 1969. El Papa Pío XI pretendía que esta fiesta fuera un anơdoto contra el veneno del secularismo, que se estaba extendiendo en ese momento. Algunos países estaban luchando contra las ideas anƟcatólicas del comunismo y el fascismo. Otros países democráƟcos más desarrollados simplemente estaban perdiendo interés en la religión y entregando sus culturas a la búsqueda del dinero, placer y confort. Sin embargo, Pío mantuvo la esperanza de escribir "una vez que los hombres reconozcan, tanto en la vida privada como en la pública, que Cristo es el Rey, la sociedad finalmente recibirá las grandes bendiciones de la libertad autenƟca, la disciplina bien ordenada, la paz y la armonía". Los desaİos que enfrentó Pío XI en la sociedad en ese momento no son diferentes de los desaİos que enfrenta nuestra sociedad hoy en día. El secularismo, la pérdida de interés en Dios, la búsqueda codiciosa del dinero y placer son las principales prioridades para algunas personas hoy en día. Al final de este año litúrgico, podemos reflexionar sobre nuestras vidas y ver las prioridades que ocupan la mayoría de nuestros esfuerzos y Ɵempo en nuestra vida diaria. Para algunas personas, el secularismo se fortalece aún más hoy debido a nuestro apego a un mundo de medios, internet y teléfonos inteligentes. Estas distracciones ocupan a veces el Ɵempo y el esfuerzo que podríamos dedicar al crecimiento espiritual. Es necesario celebrar esta fiesta de Cristo Rey para colocar a Cristo crucificado en el centro de nuestras vidas. Él murió por nuestros pecados y debilidades para que podamos ser liberados del veneno del pecado y la muerte espiritual. Solo de esta manera, podremos alcanzar la verdadera libertad de los hijos de Dios para alimentar nuestro espíritu, alma y cuerpo con la verdadera riqueza y sabiduría que proviene de nuestra madre, la Iglesia. Anhelemos vivir en el reino de nuestro Padre celesƟal como lo hizo el ladrón arrepenƟdo al lado de Jesús: “Señor, recuérdame cuando estés en tu reino.” Cada vez que rezamos el Padre Nuestro, le pedimos a Dios “venga a nosotros tu reino.” Estas son dos instancias que nos recuerdan que nuestro reino es celesƟal y no el reino de este mundo con sus ideales seculares de la sociedad, como el dinero y los placeres. Jesús reina sobre el mundo al subir a la cruz y se entrega por nuestros pecados. Todos aquellos que le dan la bienvenida a Jesús como su Rey del universo también pueden aceptar los sufrimientos diarios al servir a los pobres y a los que no conocen a Cristo. De esta manera, podemos dar tesƟmonio de nuestra fe hasta el punto de la muerte. Así es como también nosotros podemos reinar sobre nuestros pecados y la muerte junto con Cristo.

 

Father Mateo (St. Rose of Lima Parish)

Archive
 301 869 0940
301 869 0942
Welcome! Please sign in:

Can't access your account?

Site Search